Estudiar a nuestra sociedad desde la perspectiva de la “gestión de recursos” es una actividad tan importante como necesaria en tiempos de constantes cambios climáticos, avances tecnológicos y necesidades extremas de la población mundial. Preguntarnos y tomar conciencia de cuánto cuesta el agua, la alimentación, la salud o el transporte, y cómo afectan estos a la vida de las personas, es una tarea permanente para lograr el mejor uso posible de los recursos naturales.
Durante los días 9, 10 y 11 de abril del 2009 EC, en la ciudad de Caacupé, se desarrolló el Primer Campamento Wicca del Paraguay. Los participantes del Witchcamp Paraguay 2009 vivieron una experiencia inolvidable de contacto con los recursos naturales, el trabajo comunitario y la apreciación de lo afortunados que somos aquellas personas que tenemos acceso ilimitado al uso de los recursos generados por la Madre Tierra.
En estos maravillosos días, nos dimos cuenta de que la Diosa Madre nos bendice día a día con sus dones, y que los seres humanos somos inconcientes cuando no cuidamos esos regalos, utilizándolos día a día sin pensar de que en el mundo existen millones de personas victimas de la hambruna, las enfermedades, la falta de agua y electricidad.
El Witchcamp Paraguay 2009 nos enseñó a tomar conciencia que debemos cuidar cada gota de agua y cada pedazo de pan, pero sobre todo nos enseñó el verdadero valor del trabajo en equipo, para sortear dificultades que afectan a una comunidad.
La esencia de una comunidad, su alma misma, es el intercambio no tangible de valor. Su esencia reside en cosas que hacemos y compartimos porque nos importan las otras personas, cosas y acciones que son para el bien de todos. La comunidad se compone de aquello que no intentamos medir, de lo que no llevamos registro, no pedimos recompensa, ni explicaciones.
El acto de dar y recibir no puede ser medido en ningún sentido. El acto de dar, esperando algo a cambio, no es una acción pura y sincera, sino un negocio. En la Naturaleza, cuando el ciclo de dar y recibir entra en desequilibrio, pronto surgen la destrucción y la muerte. Lo mismo ocurre con los grupos humanos.
Hemos aprendido que la vida, más que un derecho, es un don, que conlleva el arte de dar. Una comunidad es el lugar donde podemos dar nuestros dones y recibir los dones de otros.
Después de vivir experiencias reparadoras, la conciencia individual y colectiva se hace más receptiva a los conceptos de “Organización”, “Equipo”, “Comunidad”.
Cuando el ser humano cambie su forma de pensar con respecto a la “Vida en Comunidad” la sociedad y los grupos que la conforman podrán entrar en armonía con la riqueza y abundancia del espíritu humano y con la Tierra de la cual todos somos parte inseparable.
“Cuando los seres humanos vivimos de acuerdo a los valores comunitarios entonces la voz de la Diosa Antigua comienza a escucharse en todas partes”
Autor: Maximus Arzani Vitale
Durante los días 9, 10 y 11 de abril del 2009 EC, en la ciudad de Caacupé, se desarrolló el Primer Campamento Wicca del Paraguay. Los participantes del Witchcamp Paraguay 2009 vivieron una experiencia inolvidable de contacto con los recursos naturales, el trabajo comunitario y la apreciación de lo afortunados que somos aquellas personas que tenemos acceso ilimitado al uso de los recursos generados por la Madre Tierra.
En estos maravillosos días, nos dimos cuenta de que la Diosa Madre nos bendice día a día con sus dones, y que los seres humanos somos inconcientes cuando no cuidamos esos regalos, utilizándolos día a día sin pensar de que en el mundo existen millones de personas victimas de la hambruna, las enfermedades, la falta de agua y electricidad.
El Witchcamp Paraguay 2009 nos enseñó a tomar conciencia que debemos cuidar cada gota de agua y cada pedazo de pan, pero sobre todo nos enseñó el verdadero valor del trabajo en equipo, para sortear dificultades que afectan a una comunidad.
La esencia de una comunidad, su alma misma, es el intercambio no tangible de valor. Su esencia reside en cosas que hacemos y compartimos porque nos importan las otras personas, cosas y acciones que son para el bien de todos. La comunidad se compone de aquello que no intentamos medir, de lo que no llevamos registro, no pedimos recompensa, ni explicaciones.
El acto de dar y recibir no puede ser medido en ningún sentido. El acto de dar, esperando algo a cambio, no es una acción pura y sincera, sino un negocio. En la Naturaleza, cuando el ciclo de dar y recibir entra en desequilibrio, pronto surgen la destrucción y la muerte. Lo mismo ocurre con los grupos humanos.
Hemos aprendido que la vida, más que un derecho, es un don, que conlleva el arte de dar. Una comunidad es el lugar donde podemos dar nuestros dones y recibir los dones de otros.
Después de vivir experiencias reparadoras, la conciencia individual y colectiva se hace más receptiva a los conceptos de “Organización”, “Equipo”, “Comunidad”.
Cuando el ser humano cambie su forma de pensar con respecto a la “Vida en Comunidad” la sociedad y los grupos que la conforman podrán entrar en armonía con la riqueza y abundancia del espíritu humano y con la Tierra de la cual todos somos parte inseparable.
“Cuando los seres humanos vivimos de acuerdo a los valores comunitarios entonces la voz de la Diosa Antigua comienza a escucharse en todas partes”
Autor: Maximus Arzani Vitale
