viernes 1 de agosto de 2008

Día de la Pachamama

Se celebra el 1 de agosto y recuerda a otras deidades que fueron adoradas en la antigüedad más remota como Madre Tierra o Gran Madre, entre ellas a Ceres, Diosa de la agricultura, que dio origen a las cuatro estaciones. Pacha es universo, mundo, tiempo, lugar, mientras que Mama es madre. La Pacha Mama, es una Diosa, que produce, que engendra.

Ese día se entierra en un lugar cerca de la casa una olla de barro con comida cocida. También se pone coca, YICTA, alcohol, vino, cigarros y chicha para carar (alimentar) a la Pachamama. Ese mismo día hay que ponerse unos cordones de hilo blanco y negro, confeccionados con lana de llama hilando hacia la izquierda. Estos cordones se atan en los tobillos, las muñecas y el cuello, para evitar el castigo de la Pachamama.

El psiquiatra Carl Jung sugirió que la madre arquetípica era parte del inconsciente colectivo y que por eso apuntaló muchas mitologías, precediendo al Padre.

La Diosa Madre como principio de todas las cosas sólo reconoce una excepción en contrario, en Egipto, donde los roles se invertían: allí Geb era el Padre Tierra y Nut, la Madre Cielo.

El título "madre de la vida" fue concedido a la diosa acadia Kubaba y a la hurrita Hepa, que entre los hebreos se llamó Heva.

En la mitología nórdica, la Gran Madre fue Jord; en el País Vasco, Amalur (Madre Tierra); y entre los celtas irlandeses, Dana, que dio origen a los nombres de los ríos Don y Danubio.

Los aztecas conocían a la Diosa tierra como Coatlicue ("la de la falda de serpientes", en náhuatl), que en México se llamó Tonantzin Tlalli, o Reverenda Madre Tierra.

En las religiones indias, la madre de toda la creación es Gayatri, cuyo nombre remite a Gaia, Gaya o Gea (en griego, "suelo") diosa de la Tierra y también de la Creación, cuyo equivalente romano fue Tellus.

Tellus era responsable, junto con la diosa del grano Ceres, de la productividad de las cosechas y tal como la griega Deméter, se asociaba con el matrimonio y la maternidad.

La Diosa frigia Cibeles (en griego antiguo Kybél, "la del pelo") fue adoptada por Roma como la Gran Madre y tal como Gea, o Rea -su equivalente minoica- fue deidad de vida y resurrección.

Si Deméter era tenida en Grecia como Diosa de la agricultura y de la tierra cultivada, su madre Rea era la Madre universal.

En la mitología romana su equivalente era Ceres (de ker, crecer), quien sufrió de manos de Plutón, dios de los Infiernos, el rapto de su hija Proserpina (o Perséfone).

La mitología cuenta que mientras una Ceres inconsolable buscó a su hija, ningún cultivo creció y que la gente murió de hambre hasta que Zeus propició un trato con el secuestrador.

El acuerdo fue que Proserpina permanecería seis meses con Plutón en los Infiernos (otoño e invierno) y otros seis con Ceres (primavera y verano); y se cuenta que esto originó las cuatro estaciones.